Curso de conducción segura y eficiente

Conducir un vehículo nos parece algo tan natural e intuitivo que no le concedemos la atención que se merece. En las encuestas que se realizan entre conductores, siempre sorprende la buena valoración que se hacen ellos mismos, que nos hacemos nosotros mismos. Pero si hacemos una comparación entre conductores profesionales y usuarios teniendo en cuenta el consumo, la media de siniestros y el número de kilómetros recorrido comprobamos que los resultados son mucho mejores entre los profesionales. La conclusión parece sencilla: Conducir bien no es tan fácil.
Pero incluso los profesionales tienen margen de mejora. Conocer los secretos de la conducción eficiente permite ahorros que oscilan entre el 5 y el 15 por ciento en el consumo de combustible. Además reduce el coste de mantenimiento e incluso el precio de los seguros. Pero lo más importante: Reduce el riesgo de
accidentes.
Para mejorar nuestros hábitos de conducción, hay tres vías. La primera, hacer las cosas que sabemos hacer bien y que no hacemos por desidia o rutina. Segunda, aprender nuevas técnicas; a veces basta con simples trucos. Y la última, sacar todo el partido posible a los vehículos: La tecnología del automóvil ha cambiado mucho, pero la mayoría de los conductores siguen conduciendo igual.
Esto último es, en este momento, más evidente que nunca con la llegada de modelos con nuevas tecnologías. Los coches híbridos, híbridos enchufables y eléctricos requieren una conducción diferente para sacarles todo el partido. Un tipo de conducción que no enseñaron a los conductores de antes ni enseñan a los nuevos conductores.
