Lección
Prólogo
La formación puede llegar a disminuir el riesgo de accidentes en moto hasta en un 84 %.
Esta es una de las conclusiones que puede extraerse del estudio realizado por Montesa y el RACC en 2014 y, sin duda, unos de los mejores argumentos para aplicar y fomentar la formación. Además podemos ahorrar combustible, lo que resulta muy importante para el medio ambiente. Estos ahorros pueden alcanzar entre el 5 % y el 15 %. No es poco teniendo en cuenta el precio actual de los carburantes.
Prácticamente todos los consejos y recomendaciones de este curso tienen como principal punto de mira al conductor. Este deberá aplicar determinadas técnicas, afinando y templando su conducción, pero también deberá preocuparse del estado general de su motocicleta, pieza fundamental en la consecución de estos fines. La perfecta puesta a punto, la correcta presión y estado de los neumáticos, entre otros aspectos, son importantes para conseguir dichos resultados.
Lógicamente las cifras de ahorro de combustible irán en relación directa al tipo de motocicleta que conduzcamos. Sin embargo no debemos olvidar que, en cuestión de medioambiente, no importa que nuestra aportación sea pequeña. Lo que debemos tener en cuenta es que todos los esfuerzos suman y somos muchos los que deberíamos realizar este tipo de conducción, que como veremos a continuación tiene también una influencia importante en la seguridad.
La conducción eficiente es necesariamente segura. Reduce accidentes y costes adicionales.
Nunca se debe dejar de lado el aspecto más importante que tiene la conducción eficiente, especialmente sobre dos ruedas: La seguridad. Está demostrado que un conductor eficiente no sólo consume menos sino que, sobre todo, es un conductor más seguro.
Hay que insistir: Una buena base para una conducción segura es que nuestra motocicleta, scooter o ciclomotor esté perfectamente atendido y así se comportará de la forma más segura.
Desde el punto de vista del conductor, una conducción segura obliga a estar muy pendiente del tráfico. Debemos adelantarnos a las situaciones, conducir de una forma suave, intentar en cada momento llevar la marcha correcta, saber cuándo debemos dejar de acelerar y cuánto. Esto nos lleva a prestar mucha atención a al tráfico que está delante y a nuestro alrededor, con lo que es más difícil que tengamos los habituales despistes que tantos accidentes cuestan. Además, el nexo de unión entre nosotros y el vehículo es más estrecho, consiguiendo un conocimiento más profundo de todas sus características técnicas o de funcionamiento.
No olvidemos mencionar que el conjunto de la conducción eficiente y su influencia en la seguridad permiten que esta reducción de siniestros disminuya las consecuencias negativas que sobre personas o bienes tienen los accidentes.
La conducción eficiente abarata el mantenimiento
Otra de las consecuencias más importantes que tiene la aplicación de una conducción eficiente es el mejor trato que dispensamos a nuestra motocicleta.
Ya hemos comentado que la puesta a punto y el mantenimiento deben ser extremadamente rigurosos. Aunque no lo parezca, y es una constante para casi todo en la vida, prevenir -averías o incidentes mecánicos- nos sale más barato que curar -repararlos-.
Pero la conducción eficiente tiene una influencia decisiva en el estado del vehículo. Por decirlo de una forma más clara: si aplicamos una conducción segura y destinada también a ahorrar combustible, indirectamente estamos aumentando la vida útil de nuestra moto.
Una de las peculiaridades de la conducción eficiente y que tiene mayores consecuencias a la larga es la suavidad con la que tenemos que manejar el vehículo. Mover el manillar suavemente, adelantar la frenada, dejando antes que la moto reduzca por si misma su inercia, prever las arrancadas para realizarlas con tranquilidad, tratar con un mimo especial el puño del acelerador…, son formas de conducir que tienen, como se puede extrapolar fácilmente, consecuencias muy beneficiosas. Conseguir, por ejemplo, que las pastillas de freno, los amortiguadores o los neumáticos nos duren más kilómetros resulta un ahorro adicional nada desdeñable. Incluso el motor, sujeto a menores y más suaves cambios de régimen, seguro que, a la larga, nos lo agradece.
La conducción eficiente, a medio-largo plazo, evita elevar el coste de nuestro seguro
Las empresas de seguros calculan el importe de sus pólizas en función del valor inicial del vehículo, pero también del coste de las piezas, de la factura de reparaciones, del tipo de conductor y, sobre todo, del número de accidentes concretos de cada conductor, de la estadística general de accidentes y su coste real.
Es por lo tanto lógico, que una conducción eficiente, que tiene consecuencias en la seguridad al reducirse los accidentes, tendrá una influencia directa en el coste de las primas.
Como está dividido el curso.
Comenzamos el curso con todos los temas previos a la conducción, incluyendo aspectos legales, carné por puntos, sanciones, etc. Luego entramos en los temas referidos al conductor, desde cómo prepararse para una larga jornada hasta los detalles de la postura a la hora de conducir nuestra moto. Los siguientes temas se refieren a la motocicleta, con reflexiones incluso anteriores a la adquisición y sobre todo a su buen uso y conservación.
Pero la mayor parte del curso hace referencias a aspectos relacionados con la conducción tanto en ciudad como carretera o vías rápidas, tanto con buen tiempo como en condiciones adversas, tanto si viajamos solos o con carga. El “Decálogo del motorista seguro” es un recordatorio global de los temas tratados.
